Y que mas da!- dijo él otra vez, como si lo supiera con mucha anticipación.
Nada mas que eso- replicó ella con un tono melancolico y furico, creyendo que con palabras podria destruir el inútil mundo de él... y lo habia logrado al instante.
Depués de unos segundos sintió como si una traición que pudo no existir en ese momento fue mas clara y nitida que el cielo mismo. Tal vez sus miedos y penas anteriores solo se habian ido a descansar junto con sus sueños, y ahora exitadas por el momento de represion habian vuelto. Sin embargo algo en él habia cambiado, si, era un nosequé que yacia justo bajo supiel, cerca del pecho, palpitaba y a diferencia del pasado ahora parecia vivo. Latía!!! En verdad latía!!! Habia comenzado a vivir. Y a pesar de ello a ella eso le daba igual, habia cometido muchos errores, si, y seguramente cometeria muchos más en el futuro, pero hoy convivian en él no solo la vida que habia descubierto a su lado, sino tambien las sombras y las lágrimas que se confundian y mezclaban continuamente en un sinfin de matices que ni el mismo TR0LL esperaba o distinguia.
Su NINFA parecia confundida y no era para menos, al parecer él habia sido un completo imbécil y al contrario d elo que podria pensarse él no la culpaba, al contrario alentaba ese sentimiento casi de odio (o por lo menos era lo que queria que fuese).
De su boca quizó emanar una oración, si eso era, queria rezar con toda su alma una oración hermosa que volara con delicadas y transparentes alas hasta el odio de la NINFA, sin embargo solo pudo emanar de él un almento inaudible que acaso llegó al fino oido de su cocker... Al otro lado de los días él (el cocker) parecia inmutarse ante el llanto de su amo (???), pensando kizás que ese día tambien correria en el parque tan solo por el simple hehco d epoder hacerlo. Y el Tr00ll anhelaba eso con toda su alma, solo que con ella a su lado. Y que podia hacer en realidad? confesar su realidad? correr, huir? esto último es casis iempre lo que el hacia a modo de protección, en el fondo poco de él habia cambiado, seguia siendo el mismo miserable que se arrastrava entre mandragoras y raices fétidas en busca de dientes de león.
Otro día, espera otro día- repetia para si aquel extraño animal, lo confundian continuamente con un sapo, suponiendo que en el fondo lo era, temia de si mismo. Una tarde casi cualquiera levanto la mirada al cielo espetando una especie de señal, y lo que vio fue extrañamente familiar: un cielo semitapizado de nubes en tonalidades grises, habia algo diferente en ellas, no era el gris de siempre, de primente y vago, sino mas bien un gris de promesa como si en algun lugar cerca de alli la NINFA hiciera lo mismo, una sensación de tranquilidad obstruida, algo asi como mirar a los ojos a un viejo amigo mientras corres, o hablar con las plantas al anochecer en idiomas ya olvidados. En verdad algo tenian las nubes esa tarde, algo que le gustaba pero que a la vez lo entristecia hasta las plantas lodosas de sus pies.
Ojalá sea un sueño- susurraba a si mismo. Imagianando que haya arriba lo escucharan y que con un soplo divino todos sus problemas desaparecieran, algo parecido a mover el agua estancada con la mano y ver como todo cambia para un instante depues ser completamente nuevo. Pero todo mundo sabe que de eso no se trata la existencia, la vida es un don y no se resuelve con magia. Una lagrima quizó salir de su ojo, y el Tr0ll la reprimió.
Tranquilo ella te ama- se repetia una y otra vez, tratando de contener la sangre que emanaba de cada uno de sus poros, intentando que no se desbordara su impaciencia y que al amanecer el dia fueraa mejor. Despues de todo la NINFA y él eran el uno para el otro, despues de tanto tiempo darse por vencido era una tonteria, despues de todo mirar al cielo y no ver nada era muy injusto...