24/8/09

La simpleza de lo grotesco

Y es que acaso como quería Tario, que la descripción de lo real fuese tan simple como lo permitiera la razón?

Releyendo por enésima vez un ensayo sobra la obra de FRANCISCO TARIO, el deleite de las letras no solo acapara mi mente, sino permite una especie de sinestesia cruda, que nos obliga a mirar al mundo con una visión, si acaso acertada o menos real, si ingenuamente original.

Su obra no acontece, sino que surge como medio mismo de interactividad entre lo real, lo humano, lo aberrante, lo grotesco, hasta lo inverosimilmente extremo.

No importa quien lo lea, de hecho le importa poco a Tario su atención, su comprensión o si acaso la manera en que se percibe. como todo cronopio, la libertad de sus letras, la inmensidad de las ideas, la profundidad alcanzable, es sensatamente poco comparado con la avidez de su escritura. ¿Quién en su completa arrogancia presume su obra, si no aquel que se siente atado a ella? Tario deja de lado las costumbres de la contemporaneidad, para dar libertad completa a las aves de su mente. Con crudeza, honestidad, horror, simpleza. el recurso importa solo en la medida en que así lo desee el lector.

Atmósferas, entes, memorias, susurros, neblina, crudeza, horror cotidiano, cosas que plasma en su obra.

Acusado de ser marginal por las corrientes literarias de su época y por los códigos que adopto al negarse a arrodillarse a los convencionalismos de su época,  Tario inventa un mundo (¿o mas bien refleja el real con verdadero realismo?)

Tario, un hombre atemporal inmerso en un universo mas real y humano que el nuestro, alcanzando a atisbarlo solo en sueños efímeros de sueños pasados...
...y a través de su obra, que en su conjunto deja ver un extraño lenguaje, un modo de expresión que aguarda a interpretaciones continuas sujetas solo a disposición de quien se atreve a leerlo.

Y al leerlo es como evocar antiguos cantos, es como el surgimiento de viejas letras, de viejas maldiciones encerradas en cuerpos vivos, dejando la realidad de lado y lo extremo a la vista.. leerlo es leerse así mismo, pero con las letras de un muerto que quizá nunca deje en paz a la mente...

26/7/09

TENGO HAMBRE DE TU BOCA, DE TU VOZ, DE TU PELO...



Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu peloy por las calles voy sin nutrirme, callado,no me sostiene el pan, el alba me desquicia,busco el sonido líquido de tus pies en el día.
Estoy hambriento de tu risa resbalada,de tus manos color de furioso granero,tengo hambre de la pálida piedra de tus uñas,quiero comer tu piel como una intacta almendra.
Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,la nariz soberana del arrogante rostro,quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas
y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculobuscándote, buscando tu corazón calientecomo un puma en la soledad de Quitatrúe.